Caldo de huesos casero {en crockpot}
Dice el refrán que cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo espantoso. Y estos días en Madrid los grajos están volando tan bajo que creo que más de uno se ha arrastrado por el suelo.
Así que con tanto frío y tanta gente constipada en el transporte público, toca preparar el sistema inmunitario, y no precisamente con ese dichoso producto lácteo que no paran de anunciar en la tele.
¿Qué mejor que un caldo de huesos casero listo para tomar calentito cuando llegas a casa? Sigas o no la dieta paleo, esta receta te aportará múltiples beneficios, como se ha hartado de decirnos nuestra madre, nuestra abuela y el doctor Mercola.
Y así, me fui feliz a la carnicería después de arrasar las verduras en la frutería:
- Quiero huesos de ternera – le digo al señor carnicero.
- ¿Cocido? – me pregunta desafiante.
- Caldo de huesos… de ternera – le respondo sin dejarme amedrentar.
- Bien, entonces coge este espinazo, esta gallina y… – desaparece en la trastienda – un esqueleto de pollo. Ah y esto…
La experiencia me ha demostrado que tratar de llevar la contraria a un especialista en su campo es una pérdida de tiempo, y si un carnicero te dice que necesitas huesos de todo bicho que se mueva, incluida la pata de algo que no tienes muy claro qué es, y aunque tú solo querías ternera… lo mejor que puedes hacer es coger tu bolsa sin rechistar, e irte a casa a hacer tu caldo, que seguro que va a quedar delicioso.
Y sí,tengo que darle la razón: está riquísimo!
Ingredientes (para una crockpot de 6.5 litros)
- 4-5 zanahorias
- 4-5 rábanos
- Col, puerro, todas las verduras que se te ocurran.
- 1 cabeza de ajo partida por la mitad
- 2 cucharadas soperas de sal marina (si no usas huesos saladillos)
- 2 cucharadas soperas de vinagre de manzana.
- Espinazo de ternera
- Gallina
- Un esqueleto de pollo (puedes pedirlo en la carnicería o usarlo de un pollo asado que hayas comido.

NOTAS: Si no tienes crockpot todavía, sigue este post, pero si te animas a comprarte una, lee esta guía.
Preparación
- Corta el espinazo en trozos más pequeños. Si quieres,puedes asarlo un poco en la sartén vuelta y vuelta con un poco de sal.
- Lava bien las verduras y córtalas en trozos más pequeños y ponlos en el fondo de la olla lenta.
- Corta la cabeza de ajo por la mitad e incorpórala a la olla.
- Pon la gallina, el esqueleto de pollo y la ternera. Añade la sal y el vinagre sobre ellos.

- Por último, rellena el resto de olla con agua.
- Cuece durante 20 – 24 horas (la ternera tarda un poquito más que si sólo usamos pollo).

