Métodos aberrantes para adelgazar

Hace poco leía un tweet de @laurafval en el que alarmaba de un nuevo método para adelgazar: el régimen de la mochila o sonda.

Esta técnica, usada en un principio para alimentar a pacientes en coma, algunos casos de anorexia y cánceres en el sistema digestivo, comenzó a aplicarse en medicina estética por el doctor Oliver di Pietro, en Miami.

Al paciente se le introduce una sonda por la nariz hasta el estómago, y cargará una mochila a la espalda que consta de una bomba que suministra todos los nutrientes necesarios al paciente durante todo el día: hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, electrólitos, etc.

Y qué opinan los “expertos” estadounidenses sobre el tema: es extrema, pero aparentemente no es dañina.

Esta técnica, en mi humilde opinión es aberrante, pero no es un caso aislado hoy en día. Aquí mi podio de “favoritas”:

Banda gástrica

Muy  usada en casos de obesidad mórbida, es una técnica quirúrgica mediante la cual, se coloca un dispositivo que rodea al estómago en su tercio superior, reduciendo su capacidad. Así el paciente sentirá saciedad antes, y por tanto consumirá menos alimentos.

Esta intervención es menos agresiva que la reducción de estómago, pero no está exenta de riesgos, ya que el estómago puede deslizarse por la banda gástrica, circunstancia que puede ocurrir si la persona come más cantidad de la cuenta, come demasiado rápido, o vomita con frecuencia.

Ni qué decir que los primeros días  la persona sufrirá nauseas, dolor, y que es necesario apoyo psicológico profesional en algunos casos.

Malla supralingual (tongue patch diet)

Esta técnica para adelgazar, es relativamente reciente y muy popular en los países latinos.

Mediante puntos de sutura, se fija una malla de material quirúrgico semirrígido en la superficie de la lengua, donde permanecerá uno o dos meses, dependiendo del caso.

Así el paciente no podrá comer, por el dolor que siente y porque la malla le impide retraer la lengua, por lo que se alimentará durante este tiempo mediante líquidos.

Lo terrible, que se recomiende para niños a partir de 12 años.

Cosido mandibular (o Jaw wiring)

Si algún inquisidor de la edad media viese esta técnica, creo que se sorprendería mucho de que alguien se someta voluntariamente a ella.

Vale, exagero un poco, porque no se cosen las mandíbulas directamente como su nombre indica, si no que se colocan unos brackets al paciente, y luego se unen mediante alambres los dientes superiores con los inferiores, impidiendo que el “usuario” del invento pueda abrir la boca para comer.

Espero que la profesión médica no se sienta ofendida por esto que voy a decir, porque por supuesto no quiero generalizar: ¿cómo puede un profesional cuyo trabajo es curar y cuidar a personas, realizar este tipo de tratamientos que sabes que son claramente perjudiciales para la salud?

En fin (suspiro de disgusto). ¿No será mejor seguir una dieta equilibrada y tener salud, que no destrozarse el único cuerpo que tenemos?

PS: Por cierto, en todos estos tratamientos se puede hacer trampa. Parece que han olvidado que las calorías líquidas también son calorías y se puede consumir muuuuuucho azúcar en un batido.

Referencias: