Si la vida te da limones… confítalos
Creo que no he comido mejor en mi vida como en Marruecos. En cualquier restaurante o puesto callejero, preparan la comida con mucho cariño, a fuego lento y después de horas macerando.
Incluso un kebab no es como el que venden en cualquier esquina de cualquier ciudad española. Se cocina con carne de verdad, con verduras de verdad, y sin esa salsa de yogurt que no sabes de qué estará hecha. Un manjar.
La cocina marroquí podría sería muy paleo, de no ser por esos dulces hechos con harina, el cous cous, las legumbres… bueno, casi paleo 😉
Uno de los condimentos más utilizados en las recetas marroquies, es el limón confitado a la sal, o encurtido, que se conserva durante muchos meses al hacerse en salmuera.
Y como lo pienso usar en varias recetas de tallines que publicaré en cuanto terminen de hacerse estos limoncitos, aquí va la receta de hoy:
Ingredientes
- 4-5 limones
- Sal marina
- 1 bote con cierre hermético
Preparación
- Lava muy bien la cáscara de los limones para quitar restos de suciedad o cera que les ponen para que brillen. Mejor aún si tienes un cepillo del tipo de fregar los platos para frotarlos bien.
- Una vez limpios, haz dos cortes en forma de cruz en cada uno de los limones, sin llegar a cortarlos del todo.

- Rellena el hueco entre los dos cortes. Asegúrate de rellenar todo el limón, y aprietálo bien.

- Mete los limones en un recipiente hermético, y cúbrelos con agua tibia, preferiblemente filtrada.
- Deja macerar entre 4 y 6 semanas en un sitio seco y fresco.

Fácil, ¿verdad?
Si quieres saber como utilizarlo en tus recetas, no te pierdas esta ensalada marroquí de pimientos asados.
